🧪 EL PODER PERSONAL

“Todos somos guardianes de un poder que está integrado a nuestra misma biología, un poder personal que puede conducirnos al éxito, la plenitud y estados más elevados de conciencia”

– Dr. Miles Reid

“En el proceso de entender la naturaleza resolvemos todas nuestras preguntas”

– Werner Heisenberg

El Poder de reinventar nuestra vida y dirigirla a la deseada, a esto me refiero con poder personal, a crear las circunstancias en vez de estar luchando contra ellas, este es un poder que todos tenemos pero que poco nos lo recuerdan por lo que muchos lo hemos olvidado, lo bueno es que ese poder sigue ahí dentro de nosotros esperando a que lo volvamos a activar, pero solo podemos activarlo si aceptamos que somos responsables de todo lo que nos sucede en la vida, de quien mas va a ser esa responsabilidad si no es de cada uno.

Luego de aceptar la responsabilidad y tomar las riendas de nuestra vida el siguiente paso es desidentificarnos con el mundo exterior, desidentificarnos de ese personaje que el ego se ha formado e identificarnos con nuestra identidad real, el espíritu.

Recuperar nuestro poder es dejar que la creatividad se exprese a través de nosotros, para esto no podemos ser víctimas de las circunstancias, el poder creativo y el victimismo son cosas contrarias, se contradicen, no pueden darse juntas. Dejemos de reaccionar y empecemos a crear cosas nuevas.

El victimismo solo nos hunde en una espiral de negatividad y provoca que sigamos manifestando circunstancias que no queremos. Pensar que somos victimas de nuestras circunstancias hará que entreguemos nuestro poder y así perdamos nuestra capacidad para manifestar lo que queremos.

Para crear lo que queremos vivir debemos entender primero que las circunstancias son un efecto de unas causas y que esas causas no se activan en el mundo exterior sino en nuestro interior, si activamos las causas adecuadas internas, lograremos manifestar los efectos adecuados externos, y así la vida que deseemos.

Al intentar cambiar las cosas en el exterior pensando que estás luego nos van a cambiar a nosotros, estamos cayendo en la trampa del ego, es como cuando pensamos “cuando tenga ese trabajo voy a vivir feliz” esto no es más que la trampa que el ego nos pone, y cuando alcanzamos ese trabajo el ego nos pone otra trampa nueva y pensamos “bueno, apenas alcancé ese acenso si seré feliz”, y así nos va poniendo trampas para aplazar nuestra felicidad y nunca encontrarla, el ego es nuestra falsa identidad y su propósito es que no nos demos cuenta de que no somos el, porque al darnos cuentan, volveremos a nuestra verdadera identidad y el morirá, el no es más que un personaje, al igual que lo que vemos en las películas, aunque parecen muy reales, no lo son.

Nuestra identidad real se encuentra en el espíritu, ahí ya somos felices, ya somos perfectos y no necesitamos conseguir nada externo para serlo, solo cuando aceptamos que ya estamos completos y que ya somos felices empezaremos a cultivar una vida increíble en el exterior. Encontrarnos a nosotros mismos no es la meta, sino el comienzo, la plenitud no es más que ser nosotros mismos y poder compartir nuestra sinfonía al mundo, nuestra esencia.

Cambiar las cosas primero en el exterior pensando que luego nosotros cambiaremos es igual de poco razonable a pensar que podemos modificar la forma de un trozo de madera tallando su sombra, podemos intentarlo mucho pero hasta que no tallemos el trozo mismo en vez de a su sombra que no es más que una proyección no lográremos cambiarle realmente.

A veces se nos olvida esto y vivimos muy sobre las circunstancias actuales, vamos por la vida como si fuéramos en un carro mirando a través del panorámico solo el primer metro adelante de nosotros, como si tuviéramos un velo que no nos deja ver mas allá el camino, vamos manejando asustados de que nos vayamos a estrellar en cualquier momento y no miramos mas allá de ese velo, ese velo es lo que nos muestra el mundo físico, nuestras circunstancias actuales, si no lo quitamos para ver más allá no lograremos llegar a donde deseamos llegar, sino a donde el velo nos lleve, vamos como una gallina sin cabeza por la vida.

Sentir que por las cosas que nos han sucedido en un pasado no podemos llegar a crecer más es ser víctima de las circunstancias y solo nos atará a esos hechos, si nos avergonzamos toda la vida por algo que nos sucedió cuando niños lo único que estamos haciendo es anclarnos a ese problema y no dejarlo ir. Preocuparnos por el futuro solo hará que tengamos muchas dudas de si lograremos lo que queremos. Mejor vivamos en el presente, el pasado y el futuro no existen, reflexionemos en el pasado solo para no cometer los mismos errores pasados en el presente, pero nunca para frustrarnos por lo que hicimos o por lo que nos sucedió, aceptemos las situaciones y dejémoslas ir. Vivir en el presente es dar lo mejor de nosotros en el ahora y desapegarnos de los resultados, es cultivar para luego cosechar, sin estar dudando de nosotros mismos.

La paciencia es un ingrediente muy importante en el proceso de creación de tú vida, imagínate que siembras una semilla de manzana y todos los días con amor la riegas y aseguras que le llegue la luz del sol constantemente, el árbol de manzana solo crecerá a su debido tiempo y con paciencia se volverá un gran árbol llenos de manzanas que comparte con todos los que se le acerquen, así como el árbol, todas las cosas tienen un tiempo interno que está corriendo y a su debido tiempo llegará el momento de florecer, este tiempo no se puede acelerar, con ponerle más agua a la semilla no lograremos que crezca más rápido, funciona igual con nosotros, cuando cultivamos cosas buenas en nosotros no olvidemos que debemos tener paciencia para recoger esa cosecha, si olvidamos esto tiraremos muy rápido la toalla al empezar nuestro crecimiento personal y espiritual, por no ver frutos rápidamente, nos frustramos y pensamos que no somos aptos para ello. La magia interior no funciona como nos lo cuentan en las historias de ciencia ficción de magos con barritas y rayos relucientes que hacen su magia en un momento sin ningún proceso, en la realidad nuestro poder interior es un proceso que se da dentro de nosotros y que a su debido tiempo nos hará florecer y esto se manifestará en las circunstancias que nos suceden en la vida.

Si somos paciente, consistentes, disciplinados, hacemos las cosas con pasión y damos amor y apoyo a los demás estaremos cultivando una vida abundante llena de pasión, amor y relaciones verdaderas.

Sin incluir la paciencia en esta magnífica ecuación hará que seamos vulnerables a dudar de los resultados. Dudar es engañarnos a nosotros mismos, solo podrá retrasará el proceso, dudar no es algo natural y no nos va a ayudar, una planta no duda si va a crecer y florecer, simplemente lo hace, empezar a cultivar esa vida y dudar de ella es como si estuviéramos sembrando esa semilla y volviéndola a desenterrar, es ir para delante y para atrás, hacemos y des hacemos, es una pérdida de tiempo.

El poder personal lo recuperamos cuando quitamos ese velo y vemos más allá de las circunstancias actuales, cuando sabemos que tenemos la capacidad de reinventarnos cultivando desde ahora la vida que queremos vivir, vivamos cultivando y con certeza de que florecerá, no puede no hacerlo porque así funciona la naturaleza.

Lo que somos es determinado por lo que pensamos que somos, por nuestro autoconcepto, sin nos vemos a nosotros mismos como personas limitadad, debiles y llenas de defectos, esto nos volvemos poco a poco, en cambio si nos vemos como capaces, ilimitadas, amorosos, abundantes y perfectas en esto nos convertiremos. A veces creemos que lo que pensamos no lo puede saber nadie mas porque no lo oyen, muy equivocados estamos al pensar así porque lo que pensamos lo revelamos en como actuamos, lo transmitimos sin decirlo. Dejemos de escondernos, no hay nada que esconder y si mucho que compartir de nosotros mismos.

Cuando actuamos con una mascara sobre nosotros que nos cubre es porque nos da miedo que si nos comportamos como somos y decimos lo que pensamos los otros nos juzgaran y esto nos afectara, esto es entregar nuestro poder a los demás pensando que ellos tienen un poder sobre nosotros, cuando conocemos nuestro poder nos damos cuenta que los demas no tienen ningun poder sobre nosotros más que el que nosotros les damos, les damos nuestro poder a otro cuando nos comportamos como creemos que deberíamos comportarnos para que esa persona no nos juzgue.

No seamos una montaña rusa de emociones por lo que los demás nos dicen, por ejemplo cuando una persona nos dice algo bueno de nosotros y nos sentimos felices estamos asegurando que cuando otro nos diga algo malo de nosotros nos vamos a frustrar, las opiniones de los demás nos totalmente ajenas a nosotros y si controlamos nuestro poder personal no dejamos que nos afecten, nos sentimos seguros porque nosotros sabemos que estamos haciendo las cosas bien y sabemos que el único que puede hacer sentirnos bien o mal somos nosotros mismos. Como te sientes no es controlable por ninguna otra persona que no seas tu y para sentirte bien debes crecer y la mejor forma de crecer es tener algo valioso para dar y compartirlo.

El entorno en el que crecemos también es de vital importancia para nuestro desarrollo, como es natural una planta tampoco crecerá adecuadamente en un entorno que no se lo permita, por ejemplo si quedo plantada en un sitio donde no llega el sol, poca suerte tuvo, pero por suerte nosotros no somos plantas y tenemos un cuerpo que nos permite movernos, si no estamos en el entorno adecuado bien podemos movernos hacia el y si no lo vemos por ningún lado podemos crearlo, para crear un buen entorno rodeemonos de las personas que nos aporten y alejémonos de las personas tóxicas, rodeémonos de conocimiento sano que nos haga mejorar cada día y alejémonos del contenido vacío o tóxico que no nos ayuda a mejorar en ningún aspecto, dejemos la comida chatarra y comamos cosas saludables.

Todos podemos recuperar nuestro poder porque está ahí dentro de nosotros y aunque nos puede ser ocultado, no puede ser quitado, nunca está amenazado, en conclusión debemos cultivar con pasión, rodearnos de un ambiente sano, hacer las cosas en el presente dando lo mejor de nosotros, desapegarnos de los resultados y tener paciencia para luego cosechar esa gran vida. Una gran vida no es consecuencia de la suerte, no nos tropezamos con ella de repente, sino es consecuencia de tener una mente creativa que no se preocupa por lo que está pasando ahora sino que enfoca su visión en lo que quiere y lo crea poco a poco, no sabe exactamente cómo se van a dar las cosas pero confía y da lo mejor de si misma.

Acabo este post recordándote que la realidad se teje por medio de la imaginación combinada con la emoción, la imaginación es el vehículo que nos da la capacidad de crear algo en nuestra mente que antes no existía y la emoción es el combustible para ese vehículo, es lo que nos da la motivación para manifestar en el mundo lo que nos hemos imaginado. Sabiendo esto imaginate que crearemos viviendo preocupados y con miedo lo cual tambien puede ser una fuete emocion y viendo todos los días los noticieros que en su mayoría nos muestran tragedias y un mundo peor de lo que está.

Gracias por visitar Siendo Creciendo, hasta el próximo post!

Pablo Ordóñez

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